La Porcelana Dental

 

En odontología la porcelana se utiliza para rehabilitar la función al colocar coronas o puentes, como restauración poniendo rellenos en las muelas o incrustaciones, es cosmética dental al colocar como frente estético de los dientes. Éstos van encima como las uñas postizas, claro que requieren de mayor preparación en el diente. Las coronas de porcelana las cementamos sobre los dientes o molares como funda individual o unidas para formar una estructura protésica o puentes.

Para mayor conocimiento de este material empleado por el dentista se hace referencia de la porcelana tradicional que es un tipo específico de cerámica muy difundido desde hace casi tres mil años, compuesto por mezcla de tres minerales naturales: arcilla blanca pura, cuarzo y feldespato. Cuando se mezclan estos ingredientes, se les pulveriza, se les da forma y se les hornea, componen lo que se llama terracota blanca o loza, tiene un color blanco al salir de la cocción. La porcelana es un tipo de loza que tiene resistencia y translucidez elevada, otros tipos de lozas incluyen las tejas o azulejos, los aislantes eléctricos y los sanitarios (lavatorios e inodoros).

La porcelana fundida sobre metal para ser utilizada como material para restaurar los dientes se introdujo de manera exitosa a comienzos de la década de los sesentas. A causa de la relativamente baja resistencia tensil y de la fragilidad de la porcelana, generalmente se la ha fundido sobre una base o sustrato metálico para incrementar su resistencia a la fractura. Dado a que el metal puede afectar la estética de la porcelana al disminuir la transmisión de la luz a través de la porcelana y crear oscurecimientos por los iones metálicos. Además, de que algunos pacientes tienen reacciones alérgicas o sensibilidad a distintos metales. Estas deficiencias, junto con los costes de material y de trabajo asociados con la confección de las bases metálicas, han estimulado el desarrollo de sistemas de cerámica pura, que no requiere metal y mantienen la alta resistencia y el calce de los sistemas de cerámica y metal.

Las primeras coronas de cerámica pura fue introducida en 1903 por Land, fueron materiales relativamente débiles y de uso clínico limitado. En 1965 McLean y Hughes establecieron una fórmula de porcelana alumínica aún en uso. Está compuesta de porcelana feldespática a la cual se le añade aproximadamente un 50 por ciento de óxido de aluminio para incrementar la resistencia y la temperatura de cocción. Por ello, las composiciones de porcelana alumínica pueden ser utilizadas como núcleos para reemplazar la subestructura metálica de las construcciones cerámico metálicas.

Las cerámicas se suelen definir en términos de lo que son: No son metálicas y no son orgánicas (no son resinas). Para distinguirlas de las rocas y minerales, que en su vasta mayoría son también inorgánicos y no metálicos, además se define a las cerámicas como objetos sólidos confeccionados por el hombre por horneado de materiales básicos (minerales) a temperaturas elevadas.

El término cerámica deriva de la palabra griega Keramos que significa "material quemado". En odontología, usamos tres tipos diferentes de compuestos de porcelana, según su aplicación: uno es para los dientes de dentadura o placas, son una mezcla de polvos de feldespato, arcilla y cuarzo a esto se le suele denominar porcelana de alta temperatura.

Otro es la porcelana feldespática para aplicación cerámico metálica y es una mezcla de polvos de feldespato potásico y vidrio, puede ser empleado para la confección de carillas e incrustaciones.

Por último la porcelana alumínica para restauraciones íntegras de porcelana y como coronas funda de porcelana, carillas e incrustaciones.

Como parte de la información se clasifican los sistemas de cerámica pura con que cuenta el laboratorio para realizar los trabajos de porcelana de la manera siguiente; cerámica convencional de polvo y lechada, cerámica colada, torneada, prensada o inyectable, y la infiltrada.

Aunque las cerámicas desempeñan un papel importante en la odontología restauradora por su resistencia y dureza, y como ninguno de los sistemas puede ser considerado la reposición ideal del tejido dentario natural debemos pensar promover mucho más la prevención con educación para cuidar la salud bucodental desde la niñez.

 

Fuente: 
Colegio de cirujanos dentistas de LA LAGUNA A.C. - Filial Asociación Dental Mexicana
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